Juan Carlos Ibire

Hoy noto en el ambiente más calentura en los hinchas millonarios con Juan Carlos Ibire que con Marcelo Mentesana y Víctor Riggio. Esto es lógico por una parte, el hombre de los bingos es el presidente de la comisión de fútbol. Muchos lo señalan a Ibire como el gran responsable del armado de este plantel, y fue él quien se encargó de haber cerrado cada contratación de los jugadores que llegaron para esta temporada. Lo cierto aquí, es que a esta altura del campeonato son varios los jugadores que han decepcionado por sus rendimientos futbolísticos en cancha.

Por otra parte, es altísima la probabilidad que la dirigencia alba, dentro de unas horas, tome la decisión de cambiar de técnico. Si llegara a ser así, no tengo dudas que será la peor de todas las decisiones que hayan tomado los directivos en general.

Es cierto que el Tano Riggio también cometió varios errores en el camino pero es hoy cuando más respaldo necesita el entrenador. Y ese respaldo pasa por darle todo el apoyo y la autorización para poder limpiar (borrar) del plantel a un par de jugadores por su pésimo rendimiento.

Ahora se avecinan dos finales con dos equipos que no son más que el conjunto salteño. Primero, el domingo a las 17 con Zapla en el Gigante y luego con San Martín en Formosa. Si el equipo mete 4 de 6 o 6 de 6, las aguas seguramente se van a tranquilizar.

Por último, es inadmisible, y este para mi es un error de todos, que el delantero Juan Pablo Pereyra no tenga al menos treinta minutos por partido en cancha, siendo un jugador que promete mucho y que no tengo dudas que puede dar más que varios de sus colegas que vinieron como figuritas.

 

Por Martín Rementería